Joan Pons | Socio de Allyon ETL
Durante más de dos décadas, Joan Pons ha acompañado a empresarios y grupos familiares en algunas de las decisiones más relevantes de su trayectoria: reestructuraciones societarias, procesos de sucesión o expansión internacional. Socio de Allyon ETL e integrado en la red internacional ETL Global, Pons ha sido testigo directo de la evolución del tejido empresarial en Barcelona y del creciente peso estratégico que ha adquirido la planificación fiscal. En esta conversación reflexiona sobre el papel del asesor fiscal en la empresa familiar, los retos regulatorios que afronta el sistema tributario español y la importancia de anticipar las decisiones patrimoniales en un entorno económico cada vez más complejo.
La Vocación
Entrevistador (E).- Joan, después de una trayectoria consolidada y siendo socio fundador de la firma, ¿qué es lo que te sigue apasionando para sentarte cada día frente a un cliente y sus desafíos patrimoniales?
Joan Pons (JP).- Después de más de veinticinco años asesorando a empresarios, lo que realmente me sigue motivando es acompañar a las personas que están detrás de las empresas. La fiscalidad, en realidad, es solo una herramienta; lo importante es entender el proyecto empresarial y el patrimonio familiar que hay detrás.
Muchas veces un cliente llega con una preocupación muy concreta —una operación de venta, una reorganización del grupo o un problema fiscal— y lo que hacemos es ayudarle a ordenar la situación con una visión estratégica. Cuando consigues que un empresario entienda que la fiscalidad puede ayudarle a proteger su empresa y a planificar su futuro familiar, el trabajo adquiere mucho más sentido.
Hace casi dos años una empresa familiar nos planteó un problema importante de sucesión, con una estructura societaria muy desordenada. Hoy, tras un proceso de reorganización y planificación, no solo tenemos optimizada su fiscalidad, sino que hemos facilitado el relevo generacional. Ese tipo de situaciones son las que realmente dan sentido a nuestra profesión.
La Evolución
(E).- Has visto cambiar el panorama empresarial de Barcelona y de España durante décadas. Si pudieras darle un solo consejo al Joan que empezaba su carrera de abogado, ¿cuál sería?
(JP).- Le diría que entienda la fiscalidad no solo como una disciplina técnica, sino como una herramienta estratégica para las empresas. Cuando empiezas en la profesión te centras mucho en la norma, en el detalle jurídico, y eso es imprescindible. Pero con el tiempo descubres que el verdadero valor está en conectar esa norma con la realidad empresarial.
También le diría que escuche mucho más al cliente. Muchas veces los empresarios no necesitan solo una respuesta fiscal, sino alguien que entienda su negocio, su familia y su horizonte a largo plazo.
Si algo he aprendido en estas décadas es que los mejores asesores no son solo los que dominan la técnica, sino los que saben interpretar el contexto económico, empresarial y humano de cada decisión.
El Presente
(E).- A menudo se percibe la fiscalidad como un laberinto de obligaciones. Desde tu perspectiva, ¿cómo debe entender un empresario moderno la fiscalidad para que deje de ser un "coste" y pase a ser una herramienta de eficiencia?
(JP).- La fiscalidad no debería verse únicamente como una obligación o un coste inevitable. Bien gestionada, puede convertirse en una herramienta de planificación que puede mejorar la eficiencia de una empresa y proteger su patrimonio.
Por ejemplo, muchas empresas familiares mantienen estructuras societarias que se han ido creando con el tiempo sin una estrategia clara. Cuando se revisan y se reorganizan correctamente se pueden conseguir estructuras mucho más eficientes desde el punto de vista fiscal y de gobierno corporativo.
El empresario moderno debe integrar la fiscalidad dentro de su estrategia empresarial, igual que integra la financiación o la expansión comercial. No se trata de pagar menos a cualquier precio, sino de tomar decisiones bien estructuradas y sostenibles a largo plazo.
La Empresa Familiar
(E).- España es un país donde la empresa familiar tiene un peso muy significativo en la economía. Desde tu experiencia, ¿cuáles son los errores más frecuentes que cometen los empresarios cuando abordan la planificación fiscal y patrimonial de su compañía?
(JP).- Uno de los errores más habituales es abordar estas cuestiones demasiado tarde, normalmente cuando ya existe una operación concreta sobre la mesa o cuando aparece un problema fiscal o societario. La planificación patrimonial y fiscal funciona mucho mejor cuando se realiza con anticipación y con una visión estratégica del conjunto del grupo empresarial.
También es frecuente encontrar estructuras societarias que se han ido configurando con el tiempo sin una estrategia clara. Muchas veces responden a decisiones tomadas en distintos momentos, pero sin una visión global del patrimonio o del futuro de la empresa.
Por último, en la empresa familiar es fundamental no limitar la planificación únicamente a la fiscalidad. La organización de la propiedad, la gobernanza del grupo y la preparación del relevo generacional son elementos igual de importantes para garantizar la continuidad y estabilidad del proyecto empresarial.
El Horizonte
(E).- Estamos en un entorno de cambios normativos constantes. ¿Hacia dónde crees que se dirige el sistema fiscal español en los próximos cinco años y cómo deben prepararse las empresas hoy?
(JP).- Todo apunta a que veremos un sistema fiscal cada vez más complejo, con mayor presión sobre determinados patrimonios y con un incremento del control por parte de la Administración tributaria.
Además, hay tres tendencias claras: la armonización fiscal a nivel europeo, el aumento de la transparencia internacional y el uso intensivo de tecnología por parte de las administraciones para controlar la información fiscal.
Ante este escenario, las empresas deben prepararse con anticipación. La clave no es reaccionar cuando cambia la norma, sino anticiparse mediante una buena planificación fiscal y societaria. Las empresas que tienen estructuras claras, bien documentadas y con visión internacional están mucho mejor preparadas para adaptarse a cualquier cambio normativo.
La Estrategia de Reestructuración
(E).- Muchos empresarios ven el Impuesto sobre el Patrimonio como un obstáculo. ¿Cómo pueden las reestructuraciones empresariales convertir una carga fiscal en una ventaja competitiva?
(JP).- El Impuesto sobre el Patrimonio genera muchas preocupaciones entre los empresarios, especialmente cuando el patrimonio está concentrado en participaciones empresariales.
Sin embargo, cuando se analiza correctamente la estructura del grupo empresarial, muchas veces es posible reorganizarla para cumplir los requisitos de exención de empresa familiar o mejorar la eficiencia global del patrimonio.
Por ejemplo, mediante la creación de una sociedad holding bien estructurada, la ordenación de participaciones o la profesionalización de los órganos de gestión, no solo se optimiza la fiscalidad del patrimonio, sino que se mejora la gobernanza del grupo empresarial.
En ese sentido, la fiscalidad puede convertirse en un catalizador para ordenar y fortalecer la estructura empresarial.
Fiscalidad Inmobiliaria
(E).- Dado que muchas empresas familiares tienen gran parte de su valor en activos inmuebles, ¿cómo se protege ese patrimonio hoy en día?
(JP).- En muchas empresas familiares, una parte muy importante del patrimonio está vinculada al sector inmobiliario. Esto es especialmente habitual en ciudades como Barcelona, donde el valor de los activos inmobiliarios ha crecido significativamente durante décadas.
La protección de ese patrimonio pasa, en primer lugar, por una correcta estructuración societaria. Separar los activos inmobiliarios de la actividad operativa, organizar las sociedades patrimoniales y planificar adecuadamente la sucesión son elementos clave.
Sin embargo, hoy en día la principal preocupación de muchos propietarios ya no se centra tanto en la fiscalidad como en la creciente regulación del mercado inmobiliario. Esta nueva regulación, que impacta tanto en las compraventas como en el mercado del alquiler, está llevando a algunos patrimonios familiares a replantear su estrategia inmobiliaria. Desde Allyon ETL estamos ayudando a muchos clientes a analizar estas nuevas reglas del juego, tomar decisiones y adaptar sus estructuras para proteger mejor su patrimonio a largo plazo.
La Profesionalización
(E).- Muchas empresas familiares se enfrentan en algún momento al reto de profesionalizar su estructura de gobierno. ¿Qué papel puede jugar el asesor fiscal en ese proceso de transición entre una empresa estrictamente familiar y una organización con estructuras más institucionalizadas?
(JP).- En muchos casos, la profesionalización de la empresa familiar está vinculada a momentos de crecimiento o a procesos de relevo generacional. En ese contexto, el asesor fiscal puede aportar una visión estructural que ayude a ordenar la propiedad, clarificar las funciones de gestión y establecer mecanismos de gobierno más estables.
A menudo esto implica revisar la estructura societaria del grupo, definir mejor las relaciones entre las distintas sociedades o introducir figuras como sociedades holding que faciliten una gestión más eficiente del patrimonio empresarial.
Más allá de la fiscalidad, el objetivo es contribuir a que la empresa gane estabilidad y claridad en su funcionamiento. Una estructura bien organizada no solo mejora la eficiencia fiscal, sino que también facilita la toma de decisiones y refuerza la continuidad del proyecto empresarial a largo plazo.
Internacionalización
(E).-¿Qué papel juega la fiscalidad internacional cuando una empresa familiar decide dar el salto fuera de España?
(JP).- La fiscalidad internacional es hoy un elemento central en cualquier proceso de internacionalización. Cuando una empresa familiar decide expandirse fuera de España, debe analizar no solo el mercado al que quiere acceder, sino también el impacto fiscal de la estructura que va a utilizar en ese proceso de expansión.
Esto implica estudiar los convenios de doble imposición, definir adecuadamente las estructuras societarias internacionales, analizar la repatriación de dividendos o la fiscalidad de los directivos desplazados. Una buena planificación en esta fase inicial suele evitar muchos problemas en el futuro.
En este ámbito, desde Allyon ETL tenemos la ventaja de formar parte de la red internacional del grupo ETL, con despachos en numerosos países. Esto nos permite acompañar a nuestros clientes en su proceso de internacionalización contando con asesoramiento local en cada jurisdicción, lo que facilita mucho tanto la planificación fiscal como la implantación práctica de las estructuras internacionales.
Mirada Personal
(E).- Después de tantos años trabajando con empresarios y familias empresarias, ¿qué es lo que más te ha enseñado esta profesión sobre la toma de decisiones en el mundo empresarial?
(JP).- Con el paso de los años te das cuenta de que las decisiones empresariales rara vez son únicamente económicas o fiscales. Detrás de cada operación, de cada reorganización o de cada proceso de sucesión hay siempre factores humanos muy importantes: la historia de una familia, el esfuerzo de una generación que ha construido una empresa o la responsabilidad de quienes tienen que continuar ese proyecto.
Nuestra profesión te enseña que las mejores decisiones suelen ser aquellas que se toman con una visión de largo plazo y con un equilibrio entre la lógica empresarial y la estabilidad del proyecto familiar. Cuando consigues ayudar a un empresario a tomar una decisión que protege su empresa y, al mismo tiempo, garantiza la continuidad del patrimonio familiar, es cuando realmente sientes que tu trabajo ha tenido sentido.